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Personas sin hogar 2017-09-27T14:00:43+00:00

PERSONAS SIN HOGAR

Proyecto Artístico “De la Casa al Hogar” de Raquel Rodrigo.

No hay nada como el hogar, dijo Dorothy. ¿Y quién no lo ha pronunciado alguna vez al reencontrarse con el lugar que mejor nos acoge e identifica?

Un hogar no es cualquier casa, es un espacio habitable que respira, que refleja nuestras vidas y sentimientos. En definitiva, es un epicentro emocional capaz de convertirnos en personas, al igual que su ausencia nos desnorta, debilita, desarraiga y acaba por transformarnos en otros, en esos que habíamos visto ya antes, desubicados, abandonados y que no comprendimos.

La vida en la calle concita las peores emociones que experimenta un ser humano: miedo, desesperanza, abandono… la autoestima se dejó pegada a los muros de lo que fue un hogar, la seguridad se volatilizó por la chimenea y el mundo y todo lo que entendimos de él se quedó congelado tras el último portazo.

Los jinetes en la tormenta son abandonados en el nuevo mundo sin equipaje, ajenos a las leyes que lo rigen, desprotegidos ante el caprichoso clima, los cuchillos del hambre o los antojos violentos de iguales y extraños.

Las personas sin hogar han sido recluidas en uno de los mundos paralelos que más deberíamos temer, porque es nuestra propia creación. De nosotros depende abrir de nuevo la puerta, invitarles a lo que les pertenece y volver a ser una sola fuerza para recuperar las emociones arrebatadas por el viento de la calle, que todavía les esperan donde las encontraban cada día… al volver al hogar.

Texto Eva Peydró

GALERÍA DEL PROYECTO
MAS INFORMACIÓN 2017-09-06T15:24:29+00:00

Vivir en la calle es el resultado de una situación de exclusión social que se construye durante un largo periodo de tiempo, incluso años, hasta que finalmente resulta insostenible y cualquier suceso puede provocar que finalmente una persona caiga en ella.

Los motivos por los que una persona vive en la calle son muchos y diferentes, y no son en su totalidad responsabilidad de la persona. Estamos hablando de una serie de factores de origen diverso, entre los que destacamos:

  • ESTRUCTURALES: Tienen que ver con la pobreza, la falta de empleo o el empleo precario, el acceso a la vivienda, inmigración, etc.

  • INSTITUCIONALES: Relacionados con la gestión de los problemas de la sociedad: prisiones, centros de menores, servicios de ayuda, prestaciones, etc.

  • SOCIALES: Tienen que ver con la familia y las relaciones con el entorno más cercano; algunos ejemplos son casos de violencia, rotura, muerte, soledad, etc.

  • PERSONALES: Tienen que ver con la educación y la cultura, enfermedad discapacidad o dificultad en el aprendizaje, pérdida de apoyo, abuso de sustancias o adicciones.

Cuando hablamos de una persona sin hogar, hablamos de muchas más necesidades que la simple carencia de un techo bajo el cual vivir. Hablamos de la necesidad de un lugar donde sentirse seguro, donde guardar las pertenencias y disponer de identidad e intimidad, de la participación en la sociedad en un sentido amplio, de la plena autonomía en todos los aspectos vitales de la persona.

El uso de la tipología ETHOS, propuesta por la Federación Europea de Organizaciones Nacionales que trabajan con Personas Sin hogar (FEANTSA), y de la que San Juan de Dios forma parte, se ha venido imponiendo a nivel europeo para definir y tratar de analizar la exclusión residencial. La clasificación comprende cuatro posibles situaciones en las que pueden encontrarse las personas sin hogar; cada una de ellas comprende a su vez otras posibles situaciones:

1.- SIN TECHO:

  • Vivir en un espacio público (a la intemperie).

  • Pernoctar en un albergue y/o verse obligado a pasar el resto del día en un espacio público.

2.- SIN VIVIENDA:

  • Estancia en centros de servicios o refugios.

  • Vivir en refugios para mujeres.

  • Vivir en alojamientos temporales reservados a los inmigrantes y a los demandantes de asilo.

  • Vivir en instituciones de internamiento: prisiones, centros de atención sanitaria, hospitales sin tener adónde ir, etc.

  • Vivir en alojamientos con apoyo de especialistas (para personas sin hogar).

3.- VIVIENDA INSEGURA:

  • Vivir en una vivienda sin título legal: vivir temporalmente con familiares o amigos de forma involuntaria, vivir en una vivienda sin contrato de arrendamiento, etc. Se excluye de la clasificación al colectivo okupa.

  • Notificación legal de abandono de la vivienda.

  • Vivir bajo la amenaza de violencia por parte de la familia o de la pareja.

4.- VIVIENDA INADECUADA:

  • Vivir en una estructura temporal o chabola.

  • Vivir en una vivienda no apropiada según la legislación estatal.

  • Vivir en una vivienda masificada.

Se evidencia así la diversidad de situaciones que afectan al colectivo de personas sin hogar, las cuales no pueden ser abordadas de la misma forma, ni en los mismos espacios, ni con las mismas expectativas.