Este año, San Juan de Dios Valencia, en colaboración con la Falla Nador-Milagrosa, ha plantado una falla con un fin solidario: un monumento que pone el foco en la soledad no deseada, una realidad creciente en nuestra sociedad que afecta a millones de personas. Las Fallas, además de ser una de las fiestas más emblemáticas de Valencia, tienen una dimensión crítica fundamental. A través de sus monumentos, tradicionalmente han denunciado desigualdades sociales, realizado crítica política visibilizado problemáticas que afectan a la ciudadanía. En esta ocasión, ambas entidades han querido dar voz a una situación que, según el Barómetro de la Soledad No Deseada, afecta al menos a una de cada cinco personas en España.
Actualmente, 5,3 millones de personas adultas en nuestro país sufren soledad no deseada, una cifra especialmente preocupante entre las personas mayores: la mitad de quienes superan los 80 años viven con sensación de soledad.
Ante esta realidad, el proyecto de San Juan de Dios Valencia tiene como objetivo mitigarla soledad no deseada desde una perspectiva comunitaria, promoviendo el acceso a actividades de interés personal y grupal, así como el fortalecimiento de los vínculos sociales. Los primeros resultados del programa reflejan un impacto significativo: un80% de las personas participantes ha sentido disminuida su soledad familiar y un 78%ha experimentado una reducción de su soledad social, mejorando sus vínculos con la comunidad.
Durante el ejercicio fallero, San Juan de Dios Valencia y la Falla Nador-Milagrosa han desarrollado conjuntamente diversas acciones de sensibilización, así como actividades de ocio con las personas participantes del programa. Estas dinámicas han permitido reflexionar sobre cómo representar la soledad no deseada, dando como resultado la falla plantada este año. El monumento, obra del artista fallero Eliot García, lleva por título “Soletat no desitjada,en companyia mola més” y ha sido reconocido con el segundo premio Caliu de Fallas Inclusivas. Además, la iniciativa ha logrado recaudar 7.321 euros que se destinarán a garantizar la continuidad del proyecto y a ampliar su impacto con la implantación en un nuevo barrio de la ciudad.
Con esta iniciativa, San Juan de Dios Valencia y la Falla Nador-Milagrosa demuestran el poder de las Fallas como herramienta de transformación social, poniendo en el centro alas personas y fomentando una València más conectada, inclusiva y solidaria.